
TEQUIEROMUCHO
VER LA BOVEDA CELESTE - LAGRIMAS DE SAN LORENZO
![]() En la península ibérica, el horario oficial (el que marca nuestro reloj) lo obtenemos sumando dos horas al tiempo universal (T.U.) en horario de verano, y sumando 1 en horario de invierno. Si estamos en las islas Canarias, sumaremos sólo una hora en verano y ninguna en invierno. Las Perseidas se pueden observar en realidad desde la tercera semana de julio y hasta la tercera semana de agosto. Este año, la noche más favorable para su observación era la del 12 al 13 de agosto. Tendremos que esperar, eso sí a que la Luna creciente se oculte. ¿Qué es una lluvia de estrellas? .-En una noche cualquiera se pueden ver varias estrellas fugaces: una, dos o tres a la hora. Sin embargo, hay determinadas fechas del año, en nuestra playa en las cuales aumenta considerablemente su número, llegándose a observar cientos e incluso miles en una sola noche!... .....¡¡ RECORDEMOS LAS NOCHES EN EL CINE PLAYALISSA.....!!!. Esto es lo que conocemos como lluvia de estrellas o de meteoros. Los astrónomos saben cuando se van a producir estos fenómenos, ya que todos los años la Tierra en su caminar alrededor del Sol atraviesa la trayectoria de ciertos cometas. Los cometas son cuerpos que al acercarse al Sol desprenden pequeñas partículas, la mayoría del tamaño de granos de arena, que quedan flotando en el espacio. Estos minúsculos desechos al entrar en contacto con nuestra atmósfera se transforman en pequeñas bolas de fuego, las cuales se desintegran a unos 100 km. por encima de nuestras cabezas. Los trazos luminosos que observamos en el cielo, resultantes de la desintegración, son a lo que llamamos "estrellas fugaces". Las lluvias de estrellas reciben su nombre de la zona del cielo de la cual parecen provenir. Se producen varias a lo largo del año: por ejemplo, la lluvia de estrellas de las Leónidas, en noviembre, parece "brotar" de la constelación de Leo; las Perseidas, en agosto, de la constelación de Perseo, etc. Para ver el mayor número de estrellas fugaces es necesario encontrar un lugar oscuro lejos de la luz que desprenden las ciudades. Otro de los factores que más afecta a la observación es la Luna, ya que su brillo evita que observemos los meteoros más débiles.
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