Uno de los principales problemas de los observadores noveles del cielo
nocturno es el aprender la posición de las estrellas que se pueden
observar en la bóveda celeste.
Un planisferio es la representación de la esfera celeste en una
superficie plana. Su origen es muy antiguo. Su uso de basa en la falsa
creencia de que aparentemente la Tierra está en el centro del
Universo, y es la bóveda celeste el que gira alrededor nuestro. El
cielo nocturno sobre nuestras cabezas tiene la forma de una enorme cúpula,
sobre la cual, segundo a segundo y de este a oeste, parece que se van
moviendo las estrellas. El objetivo final del planisferio será el de
indicarnos, a todas las horas del día y todos los días del año, qué
objetos celestes son lo que se podrían ver en el cielo y cuáles están
oculto ante nuestra vista.
El planisferio en sí es la lámina inferior, y contiene dibujadas en
su superficie todas las estrellas visibles a lo largo del año. El límite
del círculo suele coincidir con el ecuador celeste pero es más
habitual con estrellas situadas algunos grados más hacia el sur.
El planisferio se centra en la estrella Polar.
Partes del planisferio.-
I) Una externa, donde se halla toda una serie de círculos concéntricos
que nos facilitan la información necesaria. Esta se divide, de fuera
hacia el interior, en:
En la parte más externa están marcadas las constelaciones
zodiacales, en sentido contrario a las agujas del reloj.
Un círculo interior a éste último divide el cielo del planisferio
en 360º (el campo perteneciente a cada signo zodiacal es de 30º).
Dibujados en el sentido de las agujas del reloj.
El siguiente círculo está dividido en 24 horas, dibujados en el
sentido de las agujas del reloj.
Los dos siguientes círculos se corresponden, el primero, con los
meses del año mientras que el segundo a los días de cada mes, también
en el sentido de las agujas del reloj. Los meses están separados
entre sí en franjas de 30º y están colocados de la forma que el 21
de marzo coincida con el Punto Aries.
II) Una parte central (dentro del círculo de los días) donde figuran
las estrellas.
Los paralelos nos indican la declinación de las estrellas (el ecuador
celeste está marcado en 0º), y los meridianos nos indican la ascensión
recta de los cuerpos celestes. El Planisferio se basa en el sistema
ecuatorial.
La lámina superior sirve para determinar qué estrellas se pueden ver
en un momento dado desde la latitud geográfica del observador. Una
parte de la lámina es opaca, mientras que las estrellas visibles la
vemos dentro de un marco con forma de elipse, si se hace girar la lámina
superior sobre la inferior, se puede fijar el día del año del mes
correspondiente, además de la hora para observar que estrellas
veremos en ese instante. En los bordes de la lámina superior se
indican las horas del día (en sentido contrario a las agujas del
reloj); dichas horas se han de corresponder con el tiempo universal.
Para nosotros, los habitantes de la Península, debemos sumar 1 hora
en invierno y 2 horas en veranos para conocer la hora civil (reloj de
pulsera). En la misma lámina están señalizadas los puntos
cardinales, el Sur coincide con las 12 horas. Podemos observar una línea
recta que va desde el Norte al Sur, es la meridiana del lugar, y en el
centro de dicha línea vemos una cruz, es el cenit (el punto del cielo
que está situado por encima de la cabeza de un observador).
El Sol, la Luna, los planetas, asteroides y los cometas no se indican
en los planisferios ya que sus movimientos, independientes, no se
corresponden con el movimiento común de las estrellas.





