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de Junio de 2005
Corría
el año 61 y aún no había visto nunca el mar.
Nada mas cumplir los 10 años
llegamos a Playa Lissa, por cierto, muy bien puesto el nombre por lo llano
y liso del terreno y playas. Aquello estaba desértico, unas cuantas casas
aquí, otras allí... Tan sólo estaba asfaltada la carretera que conducía
a Santa Pola, el resto era un arenal.
Quedé impresionada con el mar,
con sus aguas salobres, la ausencia de olas grandes, el hecho de que
caminaras hacia adentro y no cubriese apenas.
Automáticamente me enamoré de
Playa Lissa, y aún lo estoy, y que decir de los amigos que hice..
Supongo que los auténticos
fundadores serían los que ya estaban allí antes que nosotros. Recuerdo a
algunos de ellos, pero no daré sus nombres por razones obvias.
Se crearon las pandillas con
todos o casi todos los veraneantes, la pandilla de los padres, la de los
hijos mayores, los medianos y los pequeños, pero que a la hora de
organizar algo, como los disfraces, nos uníamos todos como una piña.
¡¡¡¡QUE
TIEMPOS AQUELLOS!!!
Curry
¡ Oye ....
me puedes escribir ...un e-milio...!
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